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H. G. Oesterheld

[1919 / 1978]

Héctor Germán Oesterheld nació en Buenos Aires, el 23 de julio de 1919. Considerado de forma unánime como el autor más icónico de la historieta argentina y un referente global del género, creó a lo largo de su carrera más de 60 obras, entre las que se encuentran muchas que trascendieron el tiempo y las fronteras como El Eternauta, Mort Cinder, Sherlock Time, Ernie Pike y Ticonderaga, entre otras. Formado como geólogo en la Universidad de Buenos Aires, comenzó escribiendo relatos infantiles, textos divulgación científica y cuentos de ciencia ficción en revistas de la editorial Abril. Allí, a comienzos de los años 50, realizó sus primeros guiones de historieta, haciendo sociedad con dibujantes como el italiano Hugo Pratt, que en 1949 había llegado a la Argentina, atraído por lo que se conocería como la “edad de oro” de la historieta en este país. Tras el éxito varias de sus tiras pioneras –como Bull Rocket y Sargento Kirk- fundó junto a su hermano Jorge, la editorial Frontera. Con total libertad creativa y gran respuesta de público, revistas de Frontera como Hora Cero y Hora Cero Semanal cimentaron una nueva manera de hacer y leer historietas, con relatos que fusionaban la adrenalina de la aventura con visiones mucho más complejas, eruditas y humanistas. En 1957, en Hora Cero Semanal, apareció la primera tira de El Eternauta, una obra que se convertiría no solamente en un clásico de la historieta sino en un hito de la cultura argentina. Durante cinco años –la editorial cerraría en 1961-, Frontera dio visibilidad a muchas otras historietas y personajes emblemáticos como Ernie Pike, Ticonderoga, Sherlock Time, Joe Zonda y Rolo, el marciano adoptivo. La editorial tenía su sede en el hogar de la familia Oesterheld, en el barrio bonaerense de Beccar, que fue la inspiración para la casa de Juan Salvo en la que comienzan la historia de El Eternauta. Por allí pasaron a diario muchos de los más grandes talentos de la edad dorada de la historieta argentina, dibujantes de la talla de Hugo Pratt, Francisco Solano López, Arturo del Castillo, Alberto Breccia, José Muñoz, Carlos Roume, Eugenio Zoppi y Julio Schiaffino, entre tantos otros. A comienzos de los años 60, el declive de la industria de la historieta provocó el cierre de Frontera. Oesterheld continuó publicando en diversas editoriales y creando nuevos relatos de aventuras y ciencia ficción. Antes de consolidarse como autor de historietas, Oesterheld había publicado relatos de ciencia-ficción en Más allá, una publicación de editorial Abril, y en 1965 creó la revista Géminis, en la que combinaba relatos fantásticos de autores nacionales e internaciones con artículos de divulgación sobre los proyectos espaciales que iban a cristalizarse con la llegada del hombre a la Luna. Hacia el final de la década, en sintonía con la radicalización política argentina y de buena parte del mundo, sus obras se volvieron cada vez más comprometidas y abiertamente críticas con los regímenes militares. Ante la instauración del llamado “Proceso de Reorganización Nacional” (1976-1983), Oesterheld pasó a la clandestinidad, desde donde continuó escribiendo guiones, entre ellos el de la secuela de El Eternauta. El 27 de abril de 1977 fue secuestrado por los “grupos de tareas” de la dictadura militar y desde entonces permanece desaparecido, al igual que sus cuatro hijas Diana, Beatriz, Estela y Marina. En la Argentina se celebra el Día de la Historieta el 4 de septiembre, en conmemoración a la primera edición de la Revista Hora Cero, en 1957

Juan Sasturain
Escritor

Oesterheld fue un hombre que estuvo a la altura de lo que creía, de sus sueños, que tuvo la capacidad de trasladar el género de la ciencia ficción a escenarios reconocibles porque entendía que la aventura no era algo que ya estaba escrito, sino algo que había que generar en el tiempo